El sistema de combate de Disgaea Mayhem representa un cambio significativo dentro de la franquicia, ya que abandona la estructura táctica por turnos tradicional (el denominado SRPG) de Disgaea para adoptar un enfoque centrado en la acción directa (ARPG). Ahora vamos a tener control total del personaje N.A en tiempo real, desplazándonos libremente por escenarios amplios mientras ejecutamos ataques, esquivas y habilidades especiales con una fluidez que recuerda a los action RPG modernos. Esta transición permite que cada enfrentamiento tenga un ritmo más dinámico, con enemigos que se agrupan, embisten o atacan desde la distancia, obligándonos a reaccionar con precisión y a aprovechar los huecos que dejan sus patrones de movimiento. Las animaciones mostradas en los tráilers revelan secuencias de combate donde las habilidades generan efectos visuales intensos, explosiones de color y números de daño que mantienen el espíritu exagerado de la saga, reforzando la sensación de poder y caos controlado que caracteriza al Netherworld.
El diseño del combate se apoya en un sistema de habilidades accesibles mediante botones asignados, lo que permite encadenar ataques básicos con técnicas avanzadas sin necesidad de menús intermedios. Esta estructura facilita que podamos experimentar con diferentes estilos de juego, adaptándonos a los enemigos que encontramos en cada zona. Además, el comportamiento de los adversarios parece variar según su tipo, tamaño y rol dentro del combate, lo que añade una capa estratégica que complementa la acción directa. Los materiales promocionales muestran enfrentamientos contra criaturas de gran tamaño, grupos numerosos de demonios menores y enemigos que utilizan ataques de área, lo que nos obliga a gestionar la posición, el tempo de las habilidades y la distancia de forma constante. Todo ello convierte el sistema de combate de Disgaea Mayhem en una experiencia que combina velocidad, contundencia y una lectura continua del entorno, manteniendo la esencia humorística y exagerada de la franquicia sin renunciar a la profundidad jugable.
Clases y estilos de juego
En Disgaea Mayhem contamos con un total de
siete clases jugables, cada una diseñada para ofrecer un estilo de combate diferenciado que se adapta a distintos tipos de jugadores y situaciones. Estas clases se dividen entre opciones centradas en el combate cuerpo a cuerpo, especializadas en ataques rápidos o contundentes, y alternativas enfocadas en el combate a distancia, capaces de controlar el espacio y mantener a raya a los enemigos más agresivos. Los materiales oficiales muestran armas como espadas, lanzas, martillos, arcos y otros equipos característicos del universo Disgaea, cada uno acompañado de animaciones específicas que refuerzan la identidad de la clase. Esta variedad permite que tengamos libertad para experimentar con diferentes configuraciones, ajustando nuestro estilo de juego según el tipo de enemigo o la zona que estemos explorando. Las habilidades asociadas a cada clase parecen incluir ataques de área, golpes cargados, proyectiles y técnicas que modifican temporalmente nuestras estadísticas, lo que añade profundidad a la construcción de estrategias durante el combate.

La progresión de estas clases está ligada a la filosofía clásica de la saga, donde el crecimiento numérico y la optimización son elementos fundamentales. A medida que avanzamos, desbloqueamos nuevas habilidades, mejoramos las existentes y accedemos a armas más potentes que amplían las posibilidades de cada estilo de juego. Los tráilers muestran secuencias donde las clases ejecutan ataques combinados, movimientos acrobáticos y habilidades que generan enormes cantidades de daño, manteniendo el espíritu exagerado que caracteriza a Disgaea. Esta estructura fomenta que exploremos diferentes combinaciones y que dediquemos tiempo a perfeccionar cada clase, buscando la configuración que mejor se adapte a nuestro enfoque personal. La presencia de siete estilos distintos garantiza una variedad suficiente para que cada combate se sienta único, permitiendo que Disgaea Mayhem mantenga un equilibrio entre accesibilidad, profundidad y la identidad caótica que define al Netherworld.